Panamá

En el Día de Nuestra Madre Tierra Fecha para Recordar que la CONSTITUCION POLÍTICA DE LA REPÚBLICA DE PANAMÁ (1) establece las obligaciones a los Ciudadanos y Gobernantes para cuidar nuestro medio ambiente.

Por Jorge E. Macías Jaramillo *
La Constitución Panameña nos indica preservar la buena calidad de nuestros ecosistemas para prevenir la depredación de la fauna terrestre, fluvial, marina, los bosques, tierras y aguas asegurar la preservación, renovación y permanencia de nuestros ecosistemas. Para ello estableció el CAPITULO 7° RÉGIMEN ECOLÓGICO
ARTICULO 118. Es deber fundamental del Estado garantizar que la población viva en un ambiente sano y libre de contaminación, en donde el aire, el agua y los alimentos satisfagan los requerimientos del desarrollo adecuado de la vida humana.

ARTICULO 119. El Estado y todos los habitantes del territorio nacional tienen el deber de propiciar un desarrollo social y económico que prevenga la contaminación del ambiente, mantenga el equilibrio ecológico y evite la destrucción de los ecosistemas.

ARTICULO 120. El Estado reglamentará, fiscalizará y aplicará oportunamente las medidas necesarias para garantizar que la utilización y el aprovechamiento de la fauna terrestre, fluvial y marina, así como de los bosques, tierras y aguas, se lleven a cabo racionalmente, de manera que se evite su depredación y se asegure su preservación, renovación y permanencia.

ARTICULO 121. La Ley reglamentará el aprovechamiento de los recursos naturales no renovables, a fin de evitar que del mismo se deriven perjuicios sociales, económicos y ambientales.
Ya que la megaminería o minería metálica a cielo abierto “Que nunca se debió permitir en Panamá” continúa su avance depredador en los distritos de Donoso y La Pintada Bosque tropical primario de altura ocasionan destrucción de los ecosistemas, graves daños al nacimiento de Rios ubicados en las áreas mineras, que esta industria arrasa con cientos de hectáreas de bosques que las tinas de relave por accidentes (ya ocurridos) o filtración hacia mantos friáticos que bajan a zonas costeras contamina estos últimos y a los ríos que nacen en estos bosques, el derribar los bosques elimina las barreras protectoras contra la erosión y posterior desertificación de los suelos cuesta abajo lo que incrementará el arco seco en las Provincias centrales, que la contaminación química afecta la calidad de las aguas en ríos mares destruirá los arrecifes: ecosistemas donde se reproducen y crecen los peces lo que disminuirá la calidad y cantidad de fauna marina alimenticia de campesinos y pescadores. La megaminería ha sido prohibida en la mayoría de países de Europa, en muchas provincias de América Latina en nuestros países vecinos de Costa Rica y Salvador por sus impactos tóxicos y negativos a los ecosistemas porque la megaminería con su guerra destructiva y tóxica impone ecocidio y al extraer mediante explosiones las rocas a profundidades
Imagen satelital 2018. Tomado del artículo: Panamá Minería arrasa con bosques del corredor biológico Mesoamericano Por José Arcia en Mongabay.

de 500 a mil metros hacia el interior de la tierra produce verdaderas amputaciones ecológicas (2).
Ante el silencio cómplice de nuestros Gobiernos post Dictadura que permitieron el inicio y permiten el avance de la megaminería a pesar de las protestas manifestaciones del pueblo opuestos a este ecocidio a los Panameños nos queda un solo camino: Convocar de nueva cuenta a la Unidad nacional: PANAMEÑOS UNIDOS TODOS SIN DIFERENCIA ALGUNA A PARTICIPAR EN LA CONSTRUCCIÓN DEL PANAMÁ QUE NECESITAMOS, MERECEMOS QUEREMOS Y SI PODEMOS CONSTRUIR, SIN CORRUPCION SIN DELINCUENCIA SIN IMPUNIDAD.
Para los propósitos de rescatar nuestros bosques ríos, flora fauna, mares y arrecifes del Ecocidio y amputación ecológica que nos impone la megaminería. La llamadas de apoyo a los anteriores y actual gobernante han sido infructuosas- Si ellos continúan con oídos sordos, ojos ciegos de continuar dándonos la espalda sin hacer nada. Los Panameños Unidos todos sin diferencia alguna tenemos que:
1.Declarar a todo Panamá Territorio Protegido: 75,517 km2 Población 4.279.000 en 2,020
2.Prohibir la megaminería en Todo Panamá.
Si en Costa Rica con 51.100 k km². 5 163 068 de personas . El Salvador con extensión territorial de 21,041 km² con población de 6 765 753 (2,020) Países vecinos con menor extensión territorial que Panamá, con mayor población que Panamá. Sin las bondades de un canal interoceánico pueden vivir y prohibir la megaminería para proteger sus ecosistemas flora y fauna ¿Por qué en Panamá no lo vamos a lograr?.
(1)TEXTO UNICO DE LA CONSTITUCIÓN POLITICA DE LA REPÚBLICA DE PANAMÁ
https://pdba.georgetown.edu…

(2) LA MEGAMINERÍA ES UNA AMPUTACIÓN ECOLÓGICA
El concepto de “amputación ecológica” se explica en más detalle en ‘Extractivismos. Ecología, economía y política de un modo de entender el desarrollo y la Naturaleza”, por E. Gudynas. Más informaciones en www.extractivismo.com
https://www.ocmal.org/la-me…

*Dr. Jorge E. Macías Jaramillo. Ciudadano Panameño. Ecologista.
Profesión Médico Cirujano con Post grao en Pediatría. Especialidad Medicina de Adolescentes.

Panamá

Senador de República Dominicana pide a Falcondo retire sus planes mineros de Loma Miranda

18/02/2021
Ramón Rogelio Genao en contra de planes minero en Loma Miranda. / Foto: @RogelioGenao

El senador Ramón Rogelio Genao pide a la empresa minera Falcondo, filial de Americano Nickel, que abandone los planes para extender las operaciones mineras de ferroníquel al bosque Loma Miranda, en República Dominicana, que las autoridades están considerando declarar parque nacional.

Falcondo busca desarrollar el proyecto Loma Miranda debido al inminente fin de la vida útil del área en la que actualmente opera. De acuerdo con el vicepresidente de Falcondo, Edwin Deveaux, solo quedan cuatro o cinco años más de producción de ferroníquel.

Con este panorama, la minera busca acceder al área La Manaclita, en Loma Miranda, para ampliar sus operaciones en el país durante 20 años más.

Para el senador Ramón Rogelio Genao, Falcondo debe deponer sus intenciones de explotar Loma Miranda, ya que es un santuario medioambiental protegido, con una sentencia del Tribunal Constitucional que lo respalda.

Genao consideró como “descabelladas” y “fuera de lugar” las pretensiones de la minera. “Que apunten para otro lado, que Loma Miranda no se toca; es un patrimonio de todos los dominicanos”.

El legislador de la provincia de La Vega expresó que hay un ejército de voluntades, no solo en el Cibao, sino en todo el país preparado para repudiar en el terreno que sea, cualquier intento de explotación en ese santuario.

Genao detalló que la minera no tiene la licencia ambiental, ni social, pero mucho menos la autorización de minería. Recordó que los terrenos de Loma Miranda, por sentencia del Poder Judicial, avalado por el Tribunal Constitucional, no pueden ser usados para minería y además hay un proyecto de ley que fue aprobado por el Senado y que está en estudio por la Cámara de Diputados, donde se establece que ese territorio es una nueva área protegida del país.

El microclima de Loma Miranda es la base de producción de agua del Bajo Yuna y otros afluentes.
Fuente: Con información de Hoy Digitall y Diario Libre

Senador de República Dominicana pide a Falcondo retire sus planes mineros de Loma Miranda

Panamá

Los Ciudadanos Panameños Solicitamos al Presidente Laurentino Cortizo el Cierre de la mega minería en Panamá

Dr. Jorge E. Macías Jaramillo. (*)
Permitir el avance de la guerra destructiva y toxica que nos impone la megaminería es permitir que continúe la colonización con la destrucción de nuestra selva primaria de altura que nos dejen sin agua “ En la estación seca lo que nunca antes, ya tenemos disminución significativa de los niveles del agua en el canal con restricciones al cruce por el canal de los barcos de gran calado” Tras talar cientos de hectáreas de selva tenemos menos lluvias disminución de mantos friáticos mayor sequía, contaminación de nuestros arroyos y ríos con metales pesados “tóxicos” lo que pone en peligro nuestra existencia sin duda esta es la evidencia del capitalistas salvajes, los capitalistas mineros son nuestros enemigos por lo tanto son personas no gratas en Panamá. POR LO QUE NOS QUEDA UN SOLO CAMINO CERRA LAS PÚERTAS DE PANAMÁ A LA MEGAMINERÍA.

La minería metálica a cielo abierto avanza en Panamá por el contubernio de nuestros gobernantes con esto se develan como violadores del capítulo ecológico de nuestra Constitución Política de Panamá. Al ponerse del lado de los capitalistas salvajes que nos hacen la guerra “ecocidio” son traidoras a Panamá a nuestra biodiversidad. A los Panameños.

Si los ciudadanos y gobiernos de la mayoría de los países de Europa así como en Costa Rica, el Salvador, muchas provincias y municipios de América Latina han privilegiado la biodiversidad y la vida por lo que prohibieron la megaminería en sus países y estados. De seguro que Los Panameños Unidos todos sin diferencia a favor de nuestra biodiversidad lograremos que cese la corrupción de nuestros gobernantes que permitieron la instalación y avance de la megaminería. Privilegiemos La Vida, La selva el agua el bienestar la salud la conservación, cuidado y protección de nuestra biodiversidad y de los panameños tal como lo establece el capítulo ecológico de nuestra Constitución.

Sin más pretextos ni regateos Cerremos las puertas de Panamá a la megaminería porque además somos un país de servicios no somos un país minero. Ya que la megaminería comete crimen ecológico seamos la solución. No seamos cómplices de estos crímenes ecológicos “ecocidio”.

Es muy oportuno releer el siguiente artículo muy vigente: Integración , descolonización y extractivismo minero Por Cristian Abad Restrepo en La Estrella de Panamá. 25/03/2018

“La democracia implica respetar los espacios de reproducción, lo que a su vez implica plurinacionalizar el territorio del Estado moderno; dar cabida a la gestión del territorio sobre diversas formas de ver y reproducir la vida.

“Existe una revuelta de la naturaleza desde los pueblos del continente americano, dado el agotamiento de la reproducción de la vida que, como respuesta, abren sus mundos para reencantar el pensamiento desde-hacia otros horizontes de afectividades, para encontrar sentidos de vida ante la duda de la existencia porque la modernidad ya no ofrece futuro…las múltiples realidades son aquellas que provienen de los pueblos racializados (indígenas, afrodescendientes y campesinos) que con sus dinámicas propias de sus lugares están reproduciendo otras formas de pensar y de sociabilizar. La democracia que requerimos en Panamá, México, Colombia, Argentina, Ecuador, Brasil, Honduras, en definitiva, en todos los países, implica respetar los espacios de reproducción, lo que a su vez implica plurinacionalizar el territorio del Estado moderno, es decir, darle cabida a la gestión del territorio sobre diversas formas de ver y reproducir la vida, lo que desencadenaría en una gestión pluriversal del territorio. RESISTENCIAS Y DESCOLONIZACIÓNLas resistencias contra la minería moderna nos abren esas posibilidades de descolonizar tanto el futuro como el espacio-tiempo presente regido por la modernidad. Es decir, un futuro abierto a los múltiples espacios-tiempos de los pueblos existentes que fueron encubiertos (Dussel, 1996), y que hoy pugnan, no solo por su reconocimiento institucional, sino por la creación de mundos sin necesidad de recurrir al Estado y al mercado capitalista, cuya creación se basa en la autodeterminación y autonomía territorial.

Las resistencias que vemos en los últimos tiempos, no son resistencias propias de los actuales momentos, sino una manifestación de los pueblos silenciados por siglos, que cobran una importancia en la actualidad porque ya es imposible seguir encubriendo el entrampe de la modernidad (Bautista, 2015), que ha llevado todo a la muerte. Por eso, las resistencias por mantener la vida son luchas contra-modernas, de allí la importancia de valorar el legado milenario de saberes que nos han permitido ir más allá que la modernidad (Bautista, 2015).

Las actuales resistencias contra-extractivas además de ser expresiones contra la acumulación de hechos, de opresión, de aniquilamiento cultural, de racismo, de la humillación histórica, de la pérdida constante de la vida, en un contexto histórico de neocolonialismo minero, son también manifestaciones de la recreación de los paisajes de pensamiento como nunca antes visto y sentido en la historia latinoamericana. La valoración de formas de trabajo enfocadas en el alimento, en la gestión de cuidado de las montañas, del agua y el amor por el río, son ahora prácticas ‘críticas a la modernidad’ (Abdiel, 2018) que podemos hacer, porque la modernidad privilegió trabajos monstruosos basados en disparar bombas y balas, producir pobreza y acumular riqueza, estallar montañas y contaminar la tierra, expropiar la cultura de los cuerpos y territorios mediante la violencia. Las resistencias son manifestaciones de la r-existencia [Por06], de aquel residuo que ha quedado después de siglos de destrucción constante de mundos y de saberes. Ese residuo se convierte hoy en la semilla que empieza a expandirse con potencia desde la solidaridad de los pueblos y de articulación de posicionalidades sobre la vida que guardan un objetivo presente común: reproducir la vida-cultura-naturaleza, en definitiva, el territorio. RADICALIDAD DE LAS MÚLTIPLES ALTERNATIVAS MISIÓN Y VISIÓN DE FLACSO La Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) es un organismo regional, instituido por la UNESCO para impulsar y satisfacer necesidades en el conocimiento de las Ciencias Sociales.El Programa FLACSO-Panamá busca dotar a la población de análisis sobre los principales problemas que la aquejan, y contribuir con las estrategias de programas de solución.

Los conflictos ambientales que resultan del extractivismo minero tienen entonces una solución, una única salida, la vida del territorio o la muerte del mismo. No hay puntos medios, ni negociación posible porque como indica Machado (2015) ‘allí donde se radica la mina, estalla el conflicto como conflictividad estructural de larga duración La radicalidad no debe de entenderse como simple fundamentalismo ecológico, como lo piensan los extractivistas y funcionarios del Estado, es que no hay otra forma u otro modo posible sino descolonizar la naturaleza, lo que implica radicalizar las múltiples alternativas existentes al extractivismo minero. La negociación nos condena de antemano a la pauperización y creciente racismo (inferiorización) de nuestros pueblos. De allí, que las resistencias hayan comprendido que con el extractivismo minero no hay posibilidades de convivencia porque su razón y su lógica de ser es racializar al extremo a los pueblos, transferir/producir escasez, en definitiva, la ampliada destrucción de la vida. La descolonización de la madre naturaleza [Wal08] es ahora una visión desde el presente que asumieron/asumimos las resistencias contra el extractivismo minero, ya posible en el siglo XXI….” Lea el artículo completo.

(*) Dr. Jorge E. Macías Jaramillo. Ciudadano Panameño. Ecologista.

Médico Cirujano. Post Grado en Pediatría. Especialidad Medicina de Adolescentes.

Panamá

Panamá a 6 años de entregar a la Asamblea Nacional el Proyecto de Ley que prohíbe la mega minería.


El avance de la mega minería en Panamá y los demás países de Latinoamérica es la evidencia del Neoliberalismo, el Capitalismo salvaje depredador.
Dr. Jorge E. Macías Jaramillo (*)
Con los objetivos de frenar los graves daños ecológicos que la mega minería (minería metálica a cielo abierto) impone a nuestros bosques primario de altura, en la cordillera central a ríos, fauna y evitar el despojo de las tierras de los campesinos y población originaria en las montañas, Las (los) Panameñas (os) tenemos que unirnos todos sin diferencia alguna hasta lograr el cierre de la mega minería en Panamá.

En Panamá La “Minería arrasa con bosques del Corredor Biológico Mesoamericano. Las fotografías aéreas muestran la devastación que ocasiona la minería a cielo abierto en cerro Petaquilla a 180 kilómetros de la ciudad Capital.

La deforestación empezó con la explotación de oro por la empresa de capital panameño Petaquilla Gold y ha continuado con la explotación de cobre por parte de Minera Panamá, subsidiaria de la canadiense First Quantum Minerals” ….

Las impresionantes fotografías aéreas “que muestra José Arcia ”(1) dan cuenta de la extensa y severa deforestación que ocasiona la mega minería, al arrasar y profundizar hacia el interior de la zona rocosa (la mega minería profundiza 500 a 700 metros vertical hacia el interior de las rocas dejan profundas cavidades) inhabitables donde jamás se realizará otra actividad y es imposible la reforestación en estas zonas donde se acumulará y estancará agua serán criadero de mosquitos que traerán nuevas epidemias en Panamá y el interior del país.

El Parlamento europeo prohibió la minería a cielo abierto con cianuro (2)

La mayoría de países en Europa y algunos de Centro América (3)(4) han prohibido la mega minería por sus comprobados daños a la biodiversidad y a los trabajadores mineros. Me llama la atención que en Panamá los Órganos del Estado (en franca violación a la Constitución Política de la República de Panamá)(5) no han prohibido la mega minería en Panamá. En un país donde no necesitamos realizar la mega minería porque debemos cuidar nuestra riqueza forestal y porque somos un país con vocación por brindar servicios comerciales, turísticos, transporte et.

Recordamos que hace 6 años el 19 de Septiembre de 2014 (durante el Gobierno del Ex Presidente Juan Carlos Varela (de julio de 2014 al 1 de julio de 2019) (6) grupos ambientalistas y de la sociedad Civil entregaron en La asamblea Nacional el Proyecto de Ley que prohíbe la mega minería en Panamá, al que le dieron la espalda lo archivaron en lo más oscuro y frio de las gavetas de la Asamblea Nacional como muestra de irresponsabilidad ecológica y que poco les importó con las peticiones de los Ambientalistas y ciudadanos Panameños.

Esta respuesta y desinterés del Órgano Legislativo y de los Tres Órganos del Estado e Instituciones del Estado que deberían proteger la ecología y biodiversidad que tenemos exuberante a la vez frágil en Panamá no nos extraña cuando tenemos gobiernos con poca o nula vocación ambientalista que apoyan y privilegian las actividades destructivas del extractivismo, evidencia inequívoca de que en lugar de proteger nuestra ecología privilegian a los empresaurios neoliberales del capitalismo salvaje.

¿Qué tenemos que hacer los ciudadanos Panameños y ambientalistas que apreciamos nuestra ecología y biodiversidad? Recordarle a nuestros gobernantes que relean en la Constitución Política de la República de Panamá el capítulo VI que protege la Ecología para que actúen de manera responsable congruente con el cuidado protección de nuestra ecología y para ello hay que realizar acciones concretas para prohibir esta destructiva actividad en Panamá.

Necesitamos Volver a Leer y enterarnos del Capítulo Ecológico de la Constitución. Para Respetarlo hacerlo respetar y cumplir por todos los Panameños ciudadanos y Gobernantes.

Ante las fallidas gestiones, de nueva cuenta solicitamos a los grupos ambientalistas y a la sociedad Civil volver a entregar en La Asamblea Nacional el Proyecto de Ley que prohíbe la mega minería en Panamá, darlo a conocer por todos los medios de comunicación para que todos nos enteremos, cabildearlo y darle seguimiento hasta lograr el objetivo.

Ante la creciente -indignación de los ciudadanos panameños y ciudadanos del mundo ecologistas solidarios con Panamá y la biodiversidad el Planeta también nos apoyan en nuestra lucha contra la mega minería. De la manera más Respetuosa y solidaria le Solicitamos al Presidente de la República de Panamá Laurentino Cortizo Cohen nos escuche y realice las gestiones necesaria hasta dictar la moratoria hasta que se prohíba de manera definitiva la mega minería en todo Panamá.

Un llamado a la conciencia de todos los Panameños. Para que unidos todos sin diferencia alguna luchemos por nuestros Grandes problemas y objetivos Nacionales uno de ellos es

1.Defendamos la integridad, contribuyamos de manera responsable a la preservación de nuestra biodiversidad y luchemos hasta lograr el cierre de la mega minería en todo Panamá.

Los gobernantes de Panamá que aprobaron las exploraciones de la mega minería permitieron la posterior instalación el avances y explotación de esta minería mostraron poca conciencia ecológica, violaron el Régimen Ecológico de nuestra Constitución.

Roberto Bueno en su artículo La recolonización de América Latina el gran saqueo imperial Nos dice: “Este sistema crea las condiciones ideales para la explotación radical de todo tipo de recursos naturales, al límite de incluso comprometer el medio ambiente, cuya última frontera que no duda en cruzar es la propia imposibilidad de la vida. Este modelo cuya supremacía está ocupada por el economicismo-extractivismo ( 7 ) de la expropiación colonialista siempre ha sido extremadamente crudo y genocida, ya sea perpetrando públicamente a la vista, o mediante la supresión de todos los medios indispensables para la vida y provocando así muertes masivas a sonreír. Fuente Alainet 18 09 2020 https://www.alainet.org/es/node/208952

 

(1)José Arcia Panamá: minería arrasa con bosques del Corredor Biológico Mesoamericano

En Mongabay 18 Diciembre 2018 https://es.mongabay.com/2018/12/panama-mineria-bosques-del-corredor-biologico-mesoamericano

 

(2) Petrolnews 19 mayo 2010 https://www.petrolnews.net/noticia.php?ID=8c820426850b1765bb54cd60e6ab6a7f&r=13553

(3) Costa Rica prohíbe la minería de oro a cielo abierto…Acaba de convertirse en el primer país de América Latina en prohibir la minería de oro a cielo abierto y el uso de sustancias tóxicas en minería…cianuro y mercurio. 11 de Noviembe4 2010

Fuente Salva la selva https://www.salvalaselva.org/exitos/3196/costa-rica-prohibe-la-mineria-de-oro-a-cielo-abierto

(4) Un día Histórico: como El salvador logró prohibir por Ley la minería metálica en el País. Juan Paullier BBC Mundo, 31 marzo 2017

https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-39451498

 

(5)CONSTITUCIÓN POLÍTICA DE LA REP. De PANAMÁ Capítulo 7. REGIMEN ECOLOGICO

Publicado en la Gaceta Oficial No. 25176 del 15 de noviembre de 2004.

Artículo 118 Es deber fundamental del estado garantizar que la población viva en un ambiente sano y libre de contaminación…

Artículo 119. El Estado y todos los habitantes del Territorio nacional tienen el deber de propiciar un desarrollo social y económico que prevenga la contaminación del ambiente mantenga el equilibrio ecológico y evite la destrucción de los ecosistemas.

Artículo 120. El estado reglamentará, fiscalizará y aplica oportunamente las medidas necesarias para garantizar que la utilización y el aprovechamiento de la fauna terrestre, fluvial y marina, , así como de los bosques, tierras y aguas…se evite su depredación y se asegure su preservación renovación y permanencia.

Artículo 121. La Ley reglamentará el aprovechamiento de los recursos naturales no renovables, a fin de evitar que del mismo se deriven perjuicios sociales, económicos y ambientales.

(6) Ricardo Martinelli Presidente (1 julio 2009 a 30 junio2014) en lugar de dictar Decreto para prohibir la mega minería, en todo foro Internacional de Presidentes y Hombres de negocios que participó les invitó para que invirtieran en este negocio en Panamá.

(7)La mega minería que se desarrolla en Panamá es un ejemplo de extractivismo.

Consecuencias del Extractivismo: cambio climático, agotamiento del suelo, deforestación, pérdida de la soberanía alimentaria, disminución de la biodiversidad y contaminación del agua.

Eduardo Gudynas: extractivismo son la apropiación de grandes volúmenes de recursos naturales, o bajo procedimientos muy intensivos, donde la mitad o más son destinados a la exportación a los mercados globales: la megaminería a cielo abierto, las plataformas petroleras en la Amazonia. El término responde a los movimientos sociales que reaccionaban contra esos emprendimientos por sus impactos, y al dejar en claro que implican una subordinación a la globalización..

Fuente: Consecuencias del extractivismo en América Latina Eduardo Gudynas http://www.laizquierdadiario.com/Consecuencias-del-extractivismo-en-America-Latina

Panameños despierta. Arriba corazones Unidos todos para prohibir la mega minería.

(*) Jorge E. Macías Jaramillo. Ecologista. Médico Cirujano Post grado Pediatría. Especialidad Medicina de Adolescentes

Panamá

Panamá ordena cierre de subsidiaria de First Quantum por brote de Covid-19

07/04/2020

Panamá ordenó ayer (lunes 6) el cierre temporal de la mina de la empresa Minera Panamá, donde la canadiense First Quantum Minerals tiene la mayoría accionaria, por un brote de coronavirus en sus instalaciones, dijo ministra de Salud del istmo, Rosario Turner.

El anuncio se realizó tras realizarse el domingo 5 de abril una evaluación dentro de los campamentos de Minera Panamá. El Ministerio de Salud (Minsa) confirmó la muerte de un trabajador del proyecto Cobre Panamá que dio positivo a Covid-19. También se detectó 11 casos con coronavirus.

“Con el propósito de seguir resguardando la salud de los trabajadores (…) se ha ordenado el cierre temporal de la minera”, dijo Turner a periodistas.

Lee también: Antofagasta suspende por cuatro meses expansión de Los Pelambres en Chile

“Es una resolución que tiene como propósito no solamente el cierre temporal de la minera sino que se sigan implementando todas las medidas necesarias para mitigar el impacto del coronavirus en el lugar”, agregó.

El alcalde del distrito Omar Torrijos, Eulalio Yanguez, expresó que los trabajadores están solicitando que médicos y enfermeras del Minsa los visiten en Puerto Rincón, debido a que solo están llevando atención al campamento central.

El alcalde denunció que las operaciones de Minera Panamá siguen activas, pese a no ser una industria vinculada con los sectores que deben dar un servicio indispensable en tiempos de Covid-19.

En un comunicado, la empresa informó (ayer domingo) que se le brindó la atención de acuerdo a los protocolos del Minsa. En tanto, el ministerio informó que en conjunto con la Caja de Seguro Social ampliará la toma de muestras masivamente para darle seguimiento a los trabajadores de la mina.

First Quantum (FM.TO), con sede en Toronto y dueña del 90% de Minera Panamá, está bajo la lupa de las autoridades panameñas, luego de que el presidente Laurentino Cortizo dijera poco antes de asumir a mediados de 2019 que revisaría su millonario contrato de concesión.

Fuente: Reuters y La Prensa

Panamá ordena cierre de subsidiaria de First Quantum por brote de Covid-19

Panamá

Panamá: minería arrasa con bosques del Corredor Biológico Mesoamericano

Desde el aire se observa la devastación y en la superficie se escuchan las voces sobre la consecuencias ambientales del desarrollo de un proyecto de minería a cielo abierto en cerro Petaquilla. Una garita de seguridad y un letrero te advierten que has llegado a una de las entradas del proyecto por el área de Molejón, Coclesito, al norte del país, a 180 kilómetros de la ciudad Capital.

La deforestación empezó con la explotación de oro por la empresa de capital panameño Petaquilla Gold y ha continuado con la explotación de cobre por parte de Minera Panamá, subsidiaria de la canadiense First Quantum Minerals.

Petaquilla Gold y Minera Panamá son dos empresas distintas, pero con un mismo norte: la explotación de minerales en cerro Petaquilla bajo un solo contrato avalado por la Asamblea Nacional (Congreso)  y la destrucción de bosques en un área con una alta biodiversidad regional: el Corredor Biológico Mesoamericano, que conecta a los siete países de Centroamérica y el sur de México.

En Panamá, esta joya natural se ha visto gravemente afectada y su destrucción empezó hace 10 años. En este reportaje se presentan imágenes satelitales que muestran el avance acelerado de la deforestación, como consecuencia de las actividades mineras que devastan uno de los pulmones de Panamá, y la historia detrás con un equipo de Mongabay Latam recorriendo la zona.

La deforestación en cifras

La concesión, otorgada mediante contrato ley No. 9 del 25 de febrero de 1997, abarca un área de 13 000 hectáreas que equivale más o menos a 60 veces el tamaño del distrito Capital. De esta cifra no se tiene claro qué porcentaje ha sido destinado al proyecto de cobre que desarrolla Minera Panamá, pero en el estudio de impacto ambiental de la obra se especifica la cantidad exacta de afectación: 5900 hectáreas, de las cuales alrededor de 5500 son bosques tropicales de tierras bajas, 320 hectáreas que ya han sido devastadas por “actividades antropogénicas” y 25 hectáreas que corresponden a cuerpos de agua y ríos de agua dulce. Tres importantes cuencas hidrográficas están dentro del área de influencia de la minería: río Petaquilla, río Caimito y río San Juan, estos dos últimos, a su vez, cuentan con ocho afluentes.

“Se ha demostrado que las actividades de desbroce del bosque tropical podrían provocar cambios en las condiciones climáticas y biológicas locales en los bosques adyacentes a las áreas devastadas”, reconoce el estudio de impacto ambiental que realizó Minera Panamá, que a diferencia de Petaquilla Gold esperó la aprobación del documento por la Autoridad Nacional de Ambiente, ahora, Ministerio de Ambiente para iniciar los trabajos de construcción.

Continuar el articulo en: https://paper.li/MovimientoM4/1384392462?fbclid=IwAR3rYc88pmLDu-TSY_A7A7tX79syfUhhL-5DDo_Dcy4TUrJGmz7sAfSzYS8#/

Panamá

La minería destruye los bosques del Corredor Biológico Mesoamericano

Imágenes satelitales registradas entre setiembre y noviembre de 2018 muestran el avance de la deforestación en el área de influencia de un proyecto operado por la empresa Minera Panamá. El Centro de Incidencia Ambiental (Ciam) de Panamá, organización no gubernamental ambientalista, alega que la empresa opera bajo un contrato ilegal y existe un fallo de la Corte Suprema de Justicia emitido ese año que les da la razón.

Petaquilla Gold y Minera Panamá son dos empresas distintas, pero con un mismo norte: la explotación de minerales en cerro Petaquilla bajo un solo contrato avalado por la Asamblea Nacional (Congreso)  y la destrucción de bosques en un área con una alta biodiversidad regional: el Corredor Biológico Mesoamericano, que conecta a los siete países de Centroamérica y el sur de México.

Desde el aire se observa la devastación y en la superficie se escuchan las voces sobre la consecuencias ambientales del desarrollo de un proyecto de minería a cielo abierto en cerro Petaquilla. Una garita de seguridad y un letrero te advierten que has llegado a una de las entradas del proyecto por el área de Molejón, Coclesito, al norte del país, a 180 kilómetros de la ciudad Capital.

La deforestación empezó con la explotación de oro por la empresa de capital panameño Petaquilla Gold y ha continuado con la explotación de cobre por parte de Minera Panamá, subsidiaria de la canadiense First Quantum Minerals.

En Panamá, esta joya natural se ha visto gravemente afectada y su destrucción empezó hace 10 años. En este reportaje se presentan imágenes satelitales que muestran el avance acelerado de la deforestación, como consecuencia de las actividades mineras que devastan uno de los pulmones de Panamá, y la historia detrás con un equipo de Mongabay Latam recorriendo la zona.

La deforestación en cifras

La concesión, otorgada mediante contrato ley No. 9 del 25 de febrero de 1997, abarca un área de 13 000 hectáreas que equivale más o menos a 60 veces el tamaño del distrito Capital. De esta cifra no se tiene claro qué porcentaje ha sido destinado al proyecto de cobre que desarrolla Minera Panamá, pero en el estudio de impacto ambiental de la obra se especifica la cantidad exacta de afectación: 5900 hectáreas, de las cuales alrededor de 5500 son bosques tropicales de tierras bajas, 320 hectáreas que ya han sido devastadas por “actividades antropogénicas” y 25 hectáreas que corresponden a cuerpos de agua y ríos de agua dulce. Tres importantes cuencas hidrográficas están dentro del área de influencia de la minería: río Petaquilla, río Caimito y río San Juan, estos dos últimos, a su vez, cuentan con ocho afluentes.

“Se ha demostrado que las actividades de desbroce del bosque tropical podrían provocar cambios en las condiciones climáticas y biológicas locales en los bosques adyacentes a las áreas devastadas”, reconoce el estudio de impacto ambiental que realizó Minera Panamá, que a diferencia de Petaquilla Gold esperó la aprobación del documento por la Autoridad Nacional de Ambiente, ahora, Ministerio de Ambiente para iniciar los trabajos de construcción.

Minera Panamá tiene planificada una inversión de más de 6300 millones de dólares y espera exportar alrededor de 320 000 toneladas métricas de cobre al año.

El impacto de esta actividad minera se puede observar en las imágenes satelitales que muestran la progresión de la pérdida de bosque primario en el área de influencia del proyecto, un espacio que permanecía intacto hasta el año 2000. La mina está ubicada en un área de bosque primario que permanecía intacto hasta el 2000. Los datos satelitales de la Universidad de Maryland registraron casi 4500 alertas de deforestación.

Los datos proporcionados por la Universidad de Maryland muestran evidencia reveladora: 4500 alertas de deforestación en el área en el que opera la empresa. Solo basta observar el mapa para confirmar cómo se sigue despejando el bosque con estas imágenes que han sido registradas entre el 8 de setiembre y el 24 de noviembre de este año.

Para corroborar lo que las imágenes mostraban un equipo de Mongabay Latam viajó a la zona.

El sábado 10 de noviembre de este año, el calor era incesante en Coclesito, la humedad agobiaba y de vez en cuando caía una llovizna. La presencia de la empresa Minera Panamá es notoria en la comunidad: camiones y autos con el logo de la empresa que circulan en ambas direcciones por las dos únicas calles del pueblo, y personas que caminan vestidas con la ropa de trabajo de la minera.

La empresa reparó y construyó la carretera hasta Coclesito, y siguió hasta llegar al proyecto al que nadie, excepto los empleados, pueden entrar. La entrada a la planta minera es custodiada por un guardia de seguridad privado que vigila quién entra y quién sale.

Si bien la seguridad de la empresa impidió el ingreso a la nueva zona deforestada, el Centro de Incidencia Ambiental (Ciam), una organización no gubernamental dedicada a la conservación, que sigue el caso desde hace nueve años y que ha realizado por lo menos tres sobrevuelos en la zona para documentar fotográficamente la destrucción del bosque, confirmó que existe un impacto en el área. El último sobrevuelo se realizó hace ocho meses.

En las fotografías del Ciam se observa una inmensa mancha gris rodeada del verde bosque. Las imágenes, además de visualizar la devastación, demuestran toda la erosión que se produce.

Donde antes había árboles, vida y un Corredor Biológico funcionando, ahora, hay tierra pelada, maquinarias y destrucción. Este daño tiene el aval del Estado con la aprobación, primero de la concesión, y segundo del estudio de impacto ambiental.

Ciam demandó en el 2009 el contrato ley ante la Corte Suprema de Justicia por inconstitucional, al considerar que no cumplió con normas vigentes que obligaba al Estado a realizar una licitación pública para otorgar una concesión minera y por los daños ambientales que ocasiona la minería a cielo abierto. Después de nueve años, el 24 de setiembre último, la Corte falló a favor de la organización ambiental. Los ambientalistas celebraron la decisión, pero desde las estructuras gubernamentales la reacción frente al fallo fue la de mantener la operación de Minera Panamá.

Para este reportaje se intentó contar con la versión del Ministerio de Ambiente y de la empresa, pero al cierre del artículo no hubo respuesta a las preguntas enviadas.

De acuerdo a la página web de la empresa, la fase de construcción tiene un avance del 73% y se tiene previsto que la fase de operación inicie en los primeros meses de 2019. También señala que ha reforestado 1500 hectáreas. Las normas ambientales del país permiten que la reforestación se realice en cualquier parte del territorio nacional.

La empresa llegó y movió la economía local en una comunidad que apenas alcanza los 2819 habitantes, de acuerdo a las estimaciones de la Contraloría a julio de 2018. La empresa duplicó esa cifra en empleo y en su página web señala que cuenta con 8500 “colaboradores panameños”. Aunque para algunos es lo que deseaban, para otros no es más que “pan para hoy, hambre para mañana”.

Digno Herrera es delgado, de tez morena y de acento fuerte, su voz se eleva cuando habla de los daños de la minería a cielo abierto y de los problemas que ha enfrentado por oponerse al proyecto. Sentado en el centro del portal de su casa en Coclesito sentencia: “la minería es incompatible con la agricultura y en estas comunidades rurales solo hay dos formas de ganarse la vida: produciendo la tierra o trabajando para una empresa”. Después de la minería, no hay mayores inversiones en la zona que generen empleo y los  proyectos mineros tienen fecha de caducidad.

“Las personas, especialmente los jóvenes, hoy tienen un ingreso por el empleo que ofrece la empresa, pero mañana ¿qué tendrán?”, se pregunta Herrera. El daño de la minería a cielo abierto es socioambiental, reflexiona.

Digno Herrera es uno de los fundadores de la Cooperativa de Servicios Múltiples que se creó en el 2011, con la finalidad de desarrollar un proyecto de siembra de cañas verdes (bambú) para su aprovechamiento y la protección de las cuencas de los ríos. Además de la producción de ciertos productos agropecuarios.

La iniciativa se ha visto un poco frustrada. A pesar que la Cooperativa logró sembrar unas 10 hectáreas de la especie, las autoridades locales ordenaron talarlas aduciendo que la zona forma parte de la concesión minera, se queja Herrera. El tema se mantiene en los tribunales por una denuncia que presentó la Cooperativa contra las autoridades.

Para Herrera estos problemas son “gajes del oficio” por la lucha que mantienen contra la minería y no solo en la zona, sino en el resto del país porque se han unido a otros movimientos que se oponen a este tipo de proyectos.

 

Cultivos que desaparecen

Coclesito mantuvo una producción de café y de palma de pixbae. Esta última crecía de manera tal que permitía la comercialización y un uso como alimento de las aves de corral.

Desde que se instaló la minería en la zona, la producción de pixbae disminuyó drásticamente. Lo dice Herrera y una se sus compañeras, Estelina Santana.

Los campesinos han dejado de producir café para irse a trabajar con la minería y las palmas de pixbae florecen, pero no se desarrollan. Las flores se caen.

Santana vive en Nuevo San Juan, una de las comunidades cercanas al proyecto minero. Desde su casa se escucha el ruido de la corriente del río San Juan, que ella ha dejado de usar por temor. “Nos han dicho que el río está contaminado y hemos preferido mejor no usarlo”, dijo.

Antes de que se instalara la minería, las comunidades se abastecían del agua del río. Ahora, las tomas de agua están ubicadas en los puntos altos para evitar cualquier contacto con sustancias  contaminantes.

 “Si bien es cierto la empresa minera ha traído a las comunidades algunos beneficios como las construcción de las calles, en materia ambiental estamos fregados por la contaminación”, argumentó Santana acostada en una hamaca. “El río no lo usamos ni para bañarnos”, indicó.

Santana hizo énfasis en el fenómeno de las palmas de pixbae. Para ella es inexplicable que después de tener una producción masiva de pixbae, ahora, se tenga que conformar con ver las palmas solo florecer. El pixbae jugaba un papel fundamental. Los residentes lo  usaban para el consumo y la venta, y también de alimento para las gallinas y puercos. Nadie, absolutamente nadie le ha dado una explicación de por qué las palmas no producen pixbae.

El Centro de Incidencia Ambiental tiene la explicación científica a la interrogante de Santana. Isaías Ramos es un biólogo que labora para la organización y como buen maestro de la ciencia alega que para llegar a una conclusión exacta de lo que ocurre con las palmas de pixbae hay que realizar estudios de suelo, igual que para determinar la contaminación del río San Juan habría que tomar muestras del agua.

Pero desde la teoría se permite hacer algunas aseveraciones que dan luz para entender la realidad. “Quizás a las palmas no les está pasando nada, pero a causa de las sustancias químicas que se utilizan en todo proyecto minero hayan matado los insectos que polinizaban las palmas y al no haber polinizadores las flores no dan frutos y se caen” argumentó.

A esto, el biólogo lo llama “efecto indirecto” de la minería. “Al no haber polinizadores naturales no se produce y eso pueda estar sucediendo no solo en las palmas de pixbae, sino en varios tipos de especies”, añadió.

El estudio de impacto ambiental establece que se perderá materia orgánica del suelo durante las fases de construcción y operaciones, y la contaminación “puede producirse como consecuencia de derrames y fugas”, sin embargo, no especifica qué sustancias podrían derramarse. Como consecuencia de la pérdida neta en la materia orgánica del suelo y los cambios en los ciclos bioquímicos de la tierra, se producirá un suelo menos fértil y una pérdida de zonas cultivables. El documento recomienda recuperar el equilibrio de la materia orgánica del suelo durante la fase de cierre y poscierre del proyecto.

Ramos analiza otra realidad ambiental que a simple vista no se detecta. Como consecuencia de la destrucción de los bosques se hace un rescate de fauna, sin embargo, este rescate se centra en los animales grandes, pero no en lo pequeños como los insectos que juegan un papel fundamental en la producción de alimentos por la polinización. “A nadie se le ocurre rescatar, por ejemplo, murciélagos y esos animales tienen una importancia biológica significativa para el medio ambiente”, argumentó.

Para Ciam es “evidente el mal manejo” del tema minero en Panamá, donde las autoridades solo dan importancia a las ganancias y se olvidan de garantizar la calidad de vida a la población.

El fraccionamiento del Corredor Biológico Mesoamericano y los daños ambientales al final los paga Panamá y las poblaciones que viven en los alrededores de este ecosistema afectado por la actividad minera.

 

Fuente:https://movimientom4.org/2019/01/la-mineria-destruye-los-bosques-del-corredor-biologico-mesoamericano/

Panamá

‘Criminalización’ de la protesta marca fin de 2018

La gestión del presidente Juan Carlos Varela, inaugurada a mediados de 2014, llegó a su punto más bajo al finalizar 2018 cuando decidió reprimir las protestas de los productores agrícolas y, además, criminalizar sus manifestaciones.

Todos los gobiernos panameños desde la invasión de EEUU (1989) han intentado acabar con el sector agropecuario. Primero, reduciendo los aportes oficiales al sector. Segundo, especulando con el trabajo de los agricultores. Tercero, firmando un tratado de ‘libre comercio’ con EEUU que destruyó directamente el agro panameño. En 20 años el sector casi ha desaparecido, contribuyendo – actualmente – al PIB apenas el 1.5 por ciento del total.

El tratado firmado con EEUU responde a la política exterior de este país que – a escala mundial – pretende eliminar toda competencia. Washington le dice a Panamá que sólo produzca piña, banano y sandía – entre otros productos tropicales – y que los exporte a países como Portugal y Bélgica. Mas encima, Panamá le paga a los gobiernos de EEUU e Israel para que le asesore a realizar la transformación de productores de arroz a piña. Todos los proyectos han fracasado.

En Panamá existe un mercado nacional consumidor de arroz, maíz, cebolla, vegetales y muchos otros rubros al cual el productor panameño le ha sido prohibido vender. En la actualidad, el rico mercado de la zona de tránsito del Canal de Panamá (las ciudades de Panamá, Colón, Arraiján, La Chorrera y San Miguelito) consumen productos agrícolas importados en desmedro de los panameños.

La política social de Panamá se encuentra en un espiral descendente desde hace dos décadas. La criminalidad, la desigualdad social y el abandono de los servicios básicos se hacen cada vez más notorios. El crecimiento económico – impulsado por la entrega del Canal de Panamá al gobierno nacional (2000) y la ampliación de la vía acuática (2008-2014) – tuvo un auge sostenido entre 2005 hasta 2016. Sin embargo, este año, al igual que el anterior, la tasa de crecimiento del PIB comenzó a perder fuerza. El gobierno no tiene planes para enfrentar el dilema y los partidos políticos se encuentran totalmente ajenos a la realidad nacional.

La Autoridad del Canal de Panamá (ACP) anunció que tiene un conjunto de iniciativas para generar ingresos adicionales a los peajes que le cobra a los barcos que pasan por la vía. Las instalaciones portuarias en el entorno del Canal se han convertido en los más importantes de la región latinoamericana pero debido a los contratos que firmaron con los gobiernos de turno no estimulan al resto de la economía. Igual ocurre con la Minera Panamá (de propiedad sudafricana) – que asegura que ha invertido 6 mil millones de dólares y comenzará en 2019 a exportar cobre – que no aporta a la dinámica económica del país. De paso ha contaminado una región de aproximadamente mil kilómetros cuadrados en el medio del corredor ecológico mesoamericano.

El gobierno (y los partidos de la oposición) tienen un ‘as’ en la manga que se llama China. Desafortunadamente, no saben en cual de las dos mangas está y, si supieran, no saben como jugarla en el complicado tinglado geo-político que caracterizan las relaciones con la República Popular de China. No hay estrategia ni plan para incorporar a China al desarrollo de Panamá. Los chinos quieren una plataforma (‘hub’ es la palabra favorita de nuestros especuladores) para proyectar su comercio en toda la región. ¿Qué propone Panamá? La respuesta del presidente Varela es que los chinos saben lo que quieren y sabrán qué hacer. ¿Y Panamá?

Por otro lado, no hay plan para incorporar a China como mercado para los productores panameños. Hay que trabajar con urgencia para definir una estrategia. Sabemos que pasó en 1821 y en 1903. Que no se repita la experiencia que nos legaron los próceres en el siglo XXI.

Los productores agrícolas panameños están haciendo historia y los gobernantes no quieren escuchar el mensaje. No hay que condenar a los manifestantes a largas penas de cárcel. Hay que trabajar con ellos para producir un mejor país. Los agricultores reprimidos le escribieron al papa Francisco quien visitará Panamá en enero de 2019. Le recordaron su mensaje donde aparece “la figura del agricultor y la relación entre su trabajo y los beneficios por los que se esfuerza”. Los pequeños agricultores son esenciales. Francisco invitó a la movilización, ‘para que los pequeños agricultores reciban una remuneración justa por su precioso trabajo’.

 

Fuente:http://www.radiotemblor.org/?p=13522&fbclid=IwAR2tKA_v4YT6_jrWQ_u1iBUCwHGSTQgKnDJq5WH4SYCMdsv3XVH-YUNI0g8

Panamá, Sin categoría

Panamá: minería arrasa con bosques del Corredor Biológico Mesoamericano

  • Imágenes satelitales registradas entre setiembre y noviembre de este año muestran el avance de la deforestación en el área de influencia de un proyecto operado por la empresa Minera Panamá.
  • El Centro de Incidencia Ambiental (Ciam) de Panamá, organización no gubernamental ambientalista, alega que la empresa opera bajo un contrato ilegal y existe un fallo de la Corte Suprema de Justicia emitido este año que les da la razón.

Desde el aire se observa la devastación y en la superficie se escuchan las voces sobre la consecuencias ambientales del desarrollo de un proyecto de minería a cielo abierto en cerro Petaquilla. Una garita de seguridad y un letrero te advierten que has llegado a una de las entradas del proyecto por el área de Molejón, Coclesito, al norte del país, a 180 kilómetros de la ciudad Capital.

La deforestación empezó con la explotación de oro por la empresa de capital panameño Petaquilla Gold y ha continuado con la explotación de cobre por parte de Minera Panamá, subsidiaria de la canadiense First Quantum Minerals.

Petaquilla Gold y Minera Panamá son dos empresas distintas, pero con un mismo norte: la explotación de minerales en cerro Petaquilla bajo un solo contrato avalado por la Asamblea Nacional (Congreso)  y la destrucción de bosques en un área con una alta biodiversidad regional: el Corredor Biológico Mesoamericano, que conecta a los siete países de Centroamérica y el sur de México.

En Panamá, esta joya natural se ha visto gravemente afectada y su destrucción empezó hace 10 años. En este reportaje se presentan imágenes satelitales que muestran el avance acelerado de la deforestación, como consecuencia de las actividades mineras que devastan uno de los pulmones de Panamá, y la historia detrás con un equipo de Mongabay Latam recorriendo la zona.

 

La deforestación en cifras

 

La concesión, otorgada mediante contrato ley No. 9 del 25 de febrero de 1997, abarca un área de 13 000 hectáreas que equivale más o menos a 60 veces el tamaño del distrito Capital. De esta cifra no se tiene claro qué porcentaje ha sido destinado al proyecto de cobre que desarrolla Minera Panamá, pero en el estudio de impacto ambiental de la obra se especifica la cantidad exacta de afectación: 5900 hectáreas, de las cuales alrededor de 5500 son bosques tropicales de tierras bajas, 320 hectáreas que ya han sido devastadas por “actividades antropogénicas” y 25 hectáreas que corresponden a cuerpos de agua y ríos de agua dulce. Tres importantes cuencas hidrográficas están dentro del área de influencia de la minería: río Petaquilla, río Caimito y río San Juan, estos dos últimos, a su vez, cuentan con ocho afluentes.

“Se ha demostrado que las actividades de desbroce del bosque tropical podrían provocar cambios en las condiciones climáticas y biológicas locales en los bosques adyacentes a las áreas devastadas”, reconoce el estudio de impacto ambiental que realizó Minera Panamá, que a diferencia de Petaquilla Gold esperó la aprobación del documento por la Autoridad Nacional de Ambiente, ahora, Ministerio de Ambiente para iniciar los trabajos de construcción.

El impacto de esta actividad minera se puede observar en las imágenes satelitales que muestran la progresión de la pérdida de bosque primario en el área de influencia del proyecto, un espacio que permanecía intacto hasta el año 2000.

 

La mina está ubicada en un área de bosque primario que permanecía intacto hasta el 2000. Los datos satelitales de la Universidad de Maryland registraron casi 4500 alertas de deforestación.
La mina está ubicada en un área de bosque primario que permanecía intacto hasta el 2000. Los datos satelitales de la Universidad de Maryland registraron casi 4500 alertas de deforestación.

 

Los datos proporcionados por la Universidad de Maryland muestran evidencia reveladora: 4500 alertas de deforestación en el área en el que opera la empresa. Solo basta observar el mapa para confirmar cómo se sigue despejando el bosque con estas imágenes que han sido registradas entre el 8 de setiembre y el 24 de noviembre de este año.

 

Para corroborar lo que las imágenes mostraban un equipo de Mongabay Latam viajó a la zona.

El sábado 10 de noviembre de este año, el calor era incesante en Coclesito, la humedad agobiaba y de vez en cuando caía una llovizna. La presencia de la empresa Minera Panamá es notoria en la comunidad: camiones y autos con el logo de la empresa que circulan en ambas direcciones por las dos únicas calles del pueblo, y personas que caminan vestidas con la ropa de trabajo de la minera.

La empresa reparó y construyó la carretera hasta Coclesito, y siguió hasta llegar al proyecto al que nadie, excepto los empleados, pueden entrar. La entrada a la planta minera es custodiada por un guardia de seguridad privado que vigila quién entra y quién sale.

Si bien la seguridad de la empresa impidió el ingreso a la nueva zona deforestada, el Centro de Incidencia Ambiental (Ciam), una organización no gubernamental dedicada a la conservación, que sigue el caso desde hace nueve años y que ha realizado por lo menos tres sobrevuelos en la zona para documentar fotográficamente la destrucción del bosque, confirmó que existe un impacto en el área. El último sobrevuelo se realizó hace ocho meses.

En las fotografías del Ciam se observa una inmensa mancha gris rodeada del verde bosque. Las imágenes, además de visualizar la devastación, demuestran toda la erosión que se produce.

Donde antes había árboles, vida y un Corredor Biológico funcionando, ahora, hay tierra pelada, maquinarias y destrucción. Este daño tiene el aval del Estado con la aprobación, primero de la concesión, y segundo del estudio de impacto ambiental.

 

 

Ciam demandó en el 2009 el contrato ley ante la Corte Suprema de Justicia por inconstitucional, al considerar que no cumplió con normas vigentes que obligaba al Estado a realizar una licitación pública para otorgar una concesión minera y por los daños ambientales que ocasiona la minería a cielo abierto. Después de nueve años, el 24 de setiembre último, la Corte falló a favor de la organización ambiental. Los ambientalistas celebraron la decisión, pero desde las estructuras gubernamentales la reacción frente al fallo fue la de mantener la operación de Minera Panamá.

Para este reportaje se intentó contar con la versión del Ministerio de Ambiente y de la empresa, pero al cierre del artículo no hubo respuesta a las preguntas enviadas.

De acuerdo a la página web de la empresa, la fase de construcción tiene un avance del 73 % y se tiene previsto que la fase de operación inicie en los primeros meses de 2019. También señala que ha reforestado 1500 hectáreas. Las normas ambientales del país permiten que la reforestación se realice en cualquier parte del territorio nacional.

La empresa llegó y movió la economía local en una comunidad que apenas alcanza los 2819 habitantes, de acuerdo a las estimaciones de la Contraloría a julio de 2018. La empresa duplicó esa cifra en empleo y en su página web señala que cuenta con 8500 “colaboradores panameños”. Aunque para algunos es lo que deseaban, para otros no es más que “pan para hoy, hambre para mañana”.

Digno Herrera es delgado, de tez morena y de acento fuerte, su voz se eleva cuando habla de los daños de la minería a cielo abierto y de los problemas que ha enfrentado por oponerse al proyecto. Sentado en el centro del portal de su casa en Coclesito sentencia: “la minería es incompatible con la agricultura y en estas comunidades rurales solo hay dos formas de ganarse la vida: produciendo la tierra o trabajando para una empresa”. Después de la minería, no hay mayores inversiones en la zona que generen empleo y los  proyectos mineros tienen fecha de caducidad.

“Las personas, especialmente los jóvenes, hoy tienen un ingreso por el empleo que ofrece la empresa, pero mañana ¿qué tendrán?”, se pregunta Herrera. El daño de la minería a cielo abierto es socioambiental, reflexiona.

Digno Herrera es uno de los fundadores de la Cooperativa de Servicios Múltiples que se creó en el 2011, con la finalidad de desarrollar un proyecto de siembra de cañas verdes (bambú) para su aprovechamiento y la protección de las cuencas de los ríos. Además de la producción de ciertos productos agropecuarios.

La iniciativa se ha visto un poco frustrada. A pesar que la Cooperativa logró sembrar unas 10 hectáreas de la especie, las autoridades locales ordenaron talarlas aduciendo que la zona forma parte de la concesión minera, se queja Herrera. El tema se mantiene en los tribunales por una denuncia que presentó la Cooperativa contra las autoridades.

Para Herrera estos problemas son “gajes del oficio” por la lucha que mantienen contra la minería y no solo en la zona, sino en el resto del país porque se han unido a otros movimientos que se oponen a este tipo de proyectos.

 

Cultivos que desaparecen

 

Coclesito mantuvo una producción de café y de palma de pixbae. Esta última crecía de manera tal que permitía la comercialización y un uso como alimento de las aves de corral.

Desde que se instaló la minería en la zona, la producción de pixbae disminuyó drásticamente. Lo dice Herrera y una se sus compañeras, Estelina Santana.

Los campesinos han dejado de producir café para irse a trabajar con la minería y las palmas de pixbae florecen, pero no se desarrollan. Las flores se caen.

Santana vive en Nuevo San Juan, una de las comunidades cercanas al proyecto minero. Desde su casa se escucha el ruido de la corriente del río San Juan, que ella ha dejado de usar por temor. “Nos han dicho que el río está contaminado y hemos preferido mejor no usarlo”, dijo.

Antes de que se instalara la minería, las comunidades se abastecían del agua del río. Ahora, las tomas de agua están ubicadas en los puntos altos para evitar cualquier contacto con sustancias  contaminantes.

“Si bien es cierto la empresa minera ha traído a las comunidades algunos beneficios como las construcción de las calles, en materia ambiental estamos fregados por la contaminación”, argumentó Santana acostada en una hamaca. “El río no lo usamos ni para bañarnos”, indicó.

Santana hizo énfasis en el fenómeno de las palmas de pixbae. Para ella es inexplicable que después de tener una producción masiva de pixbae, ahora, se tenga que conformar con ver las palmas solo florecer. El pixbae jugaba un papel fundamental. Los residentes lo usaban para el consumo y la venta, y también de alimento para las gallinas y puercos. Nadie, absolutamente nadie le ha dado una explicación de por qué las palmas no producen pixbae.

El Centro de Incidencia Ambiental tiene la explicación científica a la interrogante de Santana. Isaías Ramos es un biólogo que labora para la organización y como buen maestro de la ciencia alega que para llegar a una conclusión exacta de lo que ocurre con las palmas de pixbae hay que realizar estudios de suelo, igual que para determinar la contaminación del río San Juan habría que tomar muestras del agua.

Pero desde la teoría se permite hacer algunas aseveraciones que dan luz para entender la realidad. “Quizás a las palmas no les está pasando nada, pero a causa de las sustancias químicas que se utilizan en todo proyecto minero hayan matado los insectos que polinizaban las palmas y al no haber polinizadores las flores no dan frutos y se caen” argumentó.

A esto, el biólogo lo llama “efecto indirecto” de la minería. “Al no haber polinizadores naturales no se produce y eso pueda estar sucediendo no solo en las palmas de pixbae, sino en varios tipos de especies”, añadió.

El estudio de impacto ambiental establece que se perderá materia orgánica del suelo durante las fases de construcción y operaciones, y la contaminación “puede producirse como consecuencia de derrames y fugas”, sin embargo, no especifica qué sustancias podrían derramarse. Como consecuencia de la pérdida neta en la materia orgánica del suelo y los cambios en los ciclos bioquímicos de la tierra, se producirá un suelo menos fértil y una pérdida de zonas cultivables. El documento recomienda recuperar el equilibrio de la materia orgánica del suelo durante la fase de cierre y poscierre del proyecto.

Ramos analiza otra realidad ambiental que a simple vista no se detecta. Como consecuencia de la destrucción de los bosques se hace un rescate de fauna, sin embargo, este rescate se centra en los animales grandes, pero no en lo pequeños como los insectos que juegan un papel fundamental en la producción de alimentos por la polinización. “A nadie se le ocurre rescatar, por ejemplo, murciélagos y esos animales tienen una importancia biológica significativa para el medio ambiente”, argumentó.

Para Ciam es “evidente el mal manejo” del tema minero en Panamá, donde las autoridades solo dan importancia a las ganancias y se olvidan de garantizar la calidad de vida a la población.

El fraccionamiento del Corredor Biológico Mesoamericano y los daños ambientales al final los paga Panamá y las poblaciones que viven en los alrededores de este ecosistema afectado por la actividad minera.

Fuente:https://es.mongabay.com/2018/12/panama-mineria-arrasa-con-bosques-del-corredor-biologico-mesoamericano/

Panamá

Panamá: mineras, hidroeléctricas e inmobiliarias avanzan con sus negocios a costa del medio ambiente

Deforestación, contaminación del agua, proyectos extractivos como hidroeléctricas, mineras, áreas verdes desprotegidas, norma ambientales ineficaces, son parte de un sistema incompetente y promotor de una mala calidad de vida. El doctor Donaldo Souxa, de la Asociación de Derecho Ambiental y Asociación Ecologista Panameña, nos expone las circunstancias del manejo político ambiental del país.

Es importante mencionar que el Ministerio de Comercio e Industrias (MICI) actualmente registra 140 solicitudes de exploración para minerales metálicos, que abarcarían 1.2 millones de hectáreas (12 mil kilómetros cuadrados).

Calculo, que se sumaría a distintas concesiones extractivas que violentan zonas boscosas y fuentes hídricas. Otras de las connotaciones ambientales, es el debate que se lleva acabo sobre la protección del Parque Nacional Coiba, que está en la mira de un proyecto de turismo inmobiliario. Susana Serracín, abogada y defensora ambiental comparte la situación y acciones populares en defensa del Parque Nacional Coiba, que forma parte del Corredor Marino del Pacífico Este Tropical y del listado del Patrimonio Natural de la Humanidad.

Importante expresar que organizaciones ambientales como es el Comité Pro defensa del parque Coiba junto a activistas y comunidades veragüenses, han realizado distintas protestas en rechazo a la rehabilitación de la pista de aterrizaje en el Parque Nacional isla de Coiba (Veraguas), ya que es un área protegida y el estudio de impacto ambiental (EIA) no cuenta con un plan de rescate de flora y fauna.

El EIA cuenta con la aprobación del Ministerio de Ambiente, el cual ha sido muy cuestionado por su pronta anuencia y por la fuerte visita de turistas que se recibirá en esta zona del país, ya que forma parte del Corredor Marino del Pacífico Este Tropical y Patrimonio Natural de la Humanidad. Además cuenta con especies endémicas como: Coiba Agoute, Coiba Howler Monkey y Coiba Spinetail.

Las organizaciones ambientalistas y ecologistas tienen programado seguir protestando contra este inconsulto e improvisado proyecto gubernamental.

Especial del vespertino de ALER.org

Fuente:http://www.radiotemblor.org/?p=12912