Detrás del olor a humo que se siente en varios sectores de Barraquilla, y que está asociado a afectaciones respiratorias entre los habitantes de la ciudad, está la quema indiscriminada del mangle en uno de los pulmones de la Costa: el Parque Isla Salamanca, ubicado sobre la vía que comunica la capital del Atlántico con Santa Marta.
Aunque el parque fue declarado ‘reserva del hombre y la biósfera’ por la Unesco, la Policía dice que este manglar, en el corazón de la Ciénaga Grande de Santa Marta, está siendo quemado por los mismos habitantes, que incendian el mangle para extraer carbón vegetal, al que atribuyen mayores propiedades que al carbón mineral.